Que situación más curiosa. Estaba aquí haciéndome a la idea de terminar una memoria cuando empiezan a poner en M80 la versión larga y con fondo de olas del cánon de Pachelbel; y de fondo el viento agita las hojas de los árboles. Lo bueno es que estoy con la ventana abierta, sin camiseta y no tengo ni pizca de calor, ni pizca de frío: ojalá estuviera todo el verano con esta temperatura.
Estos días están siendo difíciles para todos; muchas horas delante de apuntes, libros, ejercicios… ¿Quién da más? Supongo que por esto habrán pasado millones de personas en todo el mundo y en todas las épocas (al menos de 100 años a esta parte). Además los exámenes se notan en los comentarios en el diario: ninguno. Quizás sea porque en esta época el cerebro está tan blandito ya que no escribe nada que merezca la pena comentar.
Hoy en uno de esos ratos que descansas de estudiar (en mi caso estudio los ratos que me canso de no hacer más que chorradas) he dado de alta un fotolog. Un día de estos pondré el link también a la derecha pero ahora no tengo mucho tiempo. Me apetecía abrirlo desde hace tiempo porque así le quito el polvo a la cámara digital que me compré hace un año, con la que hice casi 4000 fotos en unos pocos meses y no creo que en los últimos 6 haya hecho más de 100…
No tengo más que contar… por hoy
Sólo que esta primavera ya se acaba.
Un abrazo
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Otro tema que me altera es la publicidad; me hace gracia que lo que predica el anuncio de Aquarius sea lo que yo pienso y que lo haga desde la publicidad. Dice que hoy en día la gente ya no hace caso a la publicidad, que se comporta por instintos más aleatorios… Yo creo en la publicidad intermedia: esa que te llega cuando la buscas. Ejemplo: voy a la sección de música de la Fnac y veo discos; o compro una revista de informática y veo un anuncio de una tienda con sus precios. Contraejemplo: voy por la carretera y le veo el careto a Mayor Oreja; cojo una bandeja de comida en la universidad y el “mantel” está patrocinado por Philips; me llega un mensaje al móvil (aborrezco el fútbol) sobre la Eurocopa patrocinado por Adidas… Estoy harto de la publicidad aunque cada vez menos: leí el otro día un artículo sobre un estudio psicológico cuya conclusión era que el cerebro aprendía las formas y colores de los anuncios para discriminar información útil e inútil: esto es que “no vemos” los anuncios. A mi me pasa con los popups de Internet, que ya no los veo (aunque quizás eso es porque uso
Vaya vaya vaya, me doy cuenta de que llevo unos días (4) sin escribir). La verdad es que han pasado muy pocas cosas… o no. La importancia que le damos al día a día es algo tan variable entre personas como el ritmo de los latidos del corazón.
El último día que había salido hasta tarde fue dos días antes de **La Boda**, y la verdad es que algunos adornos sí que quedaban bien. Mira que somos perros los madrileños: nos ponen bonita la ciudad y en cuanto la policía deja de sitiar las calles arrasamos con todos los adornos. Me gustaban las luces apuntando al cielo. Han quedado pocas flores vivas, quizás sólo las que están colgadas de las farolas; lo que no alcanzo a comprender es porqué las espirales que había en las farolas (amarillas y rosas) no las han dejado (trás cambiarle los colores por favor). ¿Qué cojones van a hacer ahora con ellas?
Es un gran misterio, al contrario que la hora que es (las 6:20) así que creo que mi deber es irme a la cama aunque no esté muy cansado. No he salido tan pronto del Coppelia para quedarme ahora aquí dale que te dale con el trikitrake. Mierda, ya está saliendo el Sol; el cielo se va encendiendo con la Luna casi llena en frente de mi ventana.
Vaya vaya vaya… Ayer dí por acabadas definitivamente las prácticas y ya hoy empecé a estudiar un poco más en serio. Lo malo es que hace un par de días pedí en 
