Los padres siguen la filosofía UNIX: si todo va bien, no dicen nada. En cambio las madres siguen la filosofía Windows: te pregunta algo y contestes lo que contestes van a hacer lo que les venga en gana.
Los padres siguen la filosofía UNIX: si todo va bien, no dicen nada. En cambio las madres siguen la filosofía Windows: te pregunta algo y contestes lo que contestes van a hacer lo que les venga en gana.
Ayer fui con unos amigos a la Puerta del Sol para ver el partido de España, por lo de ver qué tal estaba montado el capricho de Esperanza Aguirre. Pero la publicidad que esperaba darse (autobombo, autobombo) ella y La Sexta me parece que ha funcionado de forma inversa.
Me da pena no tener fotos que lo muestren pero la pantalla estaba tan baja que, con la persona de delante, no se veía. Había muy poco sitio debido a las obras que ocupan la mayor parte de la Puerta del Sol y además parecía que el interés no era ofrecer el partido a la gente sino que quedara registrado que también había mucha gente allí además de en Colón. ¿Por qué digo esto? Porque entre los camiones de Televisión, los andamios donde estaban los cámaras y tal, había un montón de ángulos desde los que no se veía nada.
En fin, una chapuza… Nada que ver con lo que hay montado en Colón, que también es muy mejorable, pero al menos se puede ver. Al final tuvimos que ir a ver el partido a casa de una amiga que vivía cerca porque allí no había quien viera algo. Una pena jugar así con la ilusión de la gente; sobre todo por el capricho de una mujer como Esperanza Aguirre de patalear contra Gallardón. Por cierto, ¿pagaría algo La Sexta a Telemadrid por las imágenes o el uso del helicóptero que sobrevolaba el partido? Como dirían los que ayer ganaron: “trés fort”.
Una amiga que estuvo trabajando unos meses en Vodafone me comentó que el servicio de atención al cliente se organizaba en clases, según la calidad (léase consumo) del cliente en cuestión.
Por lo visto si eres alguien de tarjeta prepago y que no realiza más de cierto gasto cada 3 meses te atienden inmigrantes sudamericanos, que son a los que menos pagan.
Por otra parte, si eres Beckham, que seguro se funde más de 50 euros todos los días, te atienda alguien con acento de La Moraleja y un inglés, francés, alemán y árabe (por aquello de los jeques) perfectos. Así como amables.
Ahora mismo estoy quejándome por un asunto (la promoción Destino Vodafone no incluye conexiones fuera de Vodafone Live aunque en su web lo da a entender así) y me atiende una chica de barrio… He subido de categoría en el mundo donde, según lo que consumes, perteneces a una o a otra. ¿Cómo era aquello de los Alfas, los Betas, los Gammas y los Deltas? Pues eso.
Mi mundo, el que me regalaste, rezuma quietud
como un monstruo sin cabeza abandonado y triste.
Mi sueño ha despertado y tu aún sigues en él,
esa tú que enamoras, la que hasta fuiste hasta ayer.
Golpea con besos el frío mis cristales sucios,
y pájaros pixelados se reinventan en mi cabeza
para acompañarme a un sueño que no te pertenezca.
Este año mis lágrimas no te persiguen carretera abajo,
la sangre que bombea mi corazón se paró
y suena serena la sonrisa que nos apartó.