Ajuar abandonado
11/11
0
Siluetas de aves que un atardecer de fuego cubre
bajo el que arden las últimas ascuas de octubre.
Mismo día, misma luz, y un mundo entre nosotros
tan grande como un muro de tiempo en agosto.

Como un año sin cosechas, truncado por las lluvias
que llegaron de improviso: tormenta de verano que inunda
tras una mañana serena, de sol y naranjada fría,
ilusiones germinadas, crecidas, y ahogadas en vida.

Felicidad turbo
0

¿Cuántas horas tiene el día? Veinticuatro; ni una más ni una menos, las mismas para todo el mundo; aunque su duración subjetiva (y por tanto real, ¿o no?) no sea la misma para todo el mundo.

¿Y cuántas cosas tiene el día que te hacen feliz? Creo que, debido a mi teoría de que la felicidad es relativa que algún día enunciaré, debo decir que las mismas… Unas doscientas, más o menos ocho por hora. Lo que es diferente es la cantidad de cosas que nos hemos dado cuenta que nos hacen felices. Y esa es una de las causas de la relatividad de la felicidad: dos personas en las mismas situaciones a lo largo del día están sometidas a los mismos estímulos de felicidad; pero no se dan cuenta de ellos de igual forma; eso nos diferencia.

Mi vida ha cambiado mucho de un par de meses a esta parte, y por lo que estaba de bajón es porque, en mi “nueva vida”, no me he dado cuenta aún ni de 40 cosas que me hagan feliz al día. No cambiar la rutina poco a poco es como intentar hacer un colacao con leche fría y de golpe, sin echar la leche, batir, y volver a echar otro poquito más: se forman grumos de felicidad en los que no puedes entrar, cuyas paredes no puedes romper… Y en algún momento explotan en tu boca, toses, y escribes una nota mental que dice “no echar la leche de golpe la próxima vez”. Y no sabes si por estar perdiéndote el colacao que se esconde dentro de esos grumos, o por que su difusión en el aire ha llegado a tus ojos, tienes ganas de llorar.

No, no existe la felicidad “turbo”, pero al menos sigue habiendo ángeles entre nosotros.

One sencence to rule them all…
08/11
0

¿Para ti el mundo es una grandísima base de datos? Pues ya sabes:

DROP WORLD;

Llueve, it rains, il pleut, plou, es regnet …
04/11
0

Llueve, sin cesar, llueve, y me gusta. Música tranquila, la ventana abierta y yo con jersey. No es ahora de esas lluvias torrenciales sino que cae lenta, como sin prisa por llegar al suelo. Siempre he oido que este es el tipo de lluvia que le gusta a la Tierra.

El horizonte se difumina y la calle se queda desierta, sobre todo una mañana de sábado, cuando no hay obligaciones que atender. Por suerte hoy tuve yo una y estuve un rato parado, bajo la lluvia, con mi paraguas, oyendo cómo chocaban despacio las pequeñas gotitas sobre mí. Es una de las realidades más bonitas que hay y lo es a la vez en un espacio medianamente grande; ahora estará lloviendo en Atocha, en ese invernadero gigante que te transporta a otras latitudes, o en ese andén gris y triste que piso cada día y se oirá, contra algún techo, el crepitar de la lluvia.

En algún bar de una calle perdida cercana a la Puerta del Sol el dueño habrá abierto la puerta y habrá entrado en su local el mismo olor que entra ahora en mi cuarto: tierra húmeda, aunque no haya tierra en si misma… O quizás lo que sucede es que para los urbanitas ese es nuestro olor a tierra húmeda, como en “ese es el himno de nuestra patria” pero sin patriotismo. Quizás, justo en este mismo instante, esté lloviendo en toda Europa, ¿has pensado en las implicaciones que tiene eso? Cierra los ojos y escucha; ese es nuestro himno ahora.

La canción que oigo es de France Gall y últimamente la ponen tras las noticias de las dos en Hablar por hablar, interpretada por April March:

Quand ils sont longs les jours de pluie
Quand je suis seule quand je m’ennuie
Que dans un rythme monotone
Au fond de moi ton nom résonne

Il me reste cet air-là
Qui vient me parler de toi
Car en chantant cet air-là
Je ne peux penser qu’à toi

Lorsque tour à tour dans ma vie
Que je n’t'ai pas vu de la semaine
Que je dis comme une litanie
À mon oreiller que je t’aime

Il me reste cet air-là
Qui vient me parler de toi
Car en chantant cet air-là
Je ne peux penser qu’à toi

Sur le triste quai d’une gare
Si un jour la vie nous sépare
Ou que ton cœur change de route
Moi j’aurai le mien en déroute

Il restera cet air-là
À jamais au fond de moi
Car pour toujours cet air-là
Parlera de toi et moi

Il restera cet air-là
À jamais au fond de moi
Et je sais que cet air-là
Te ramènera vers moi

Me gusta la lluvia porque ma hace volverme un poquito más hacia lo que soy, hacia dentro, un lugar al que desde que se me acabó el verano no presto mucha atención; ahora siento que todo sigue funcionando, que no son tales las importancias que les damos a las cosas con el día a día… Sigue lloviendo y eso es lo importante.

 

Estás en el weblog de kTzAR, osea yo, donde cuelgo mis pensamientos, opiniones y otras cosas que pueden serte más o menos interesantes.

Arriba puedes navegar la web por fecha, categoría, o saber un poco más sobre mí. Si quieres también puedes sindicar mediante RSS las entradas o los comentarios.

Si no se especifica lo contrario, el contenido de esta web está bajo una licencia CC de atribución, no comercial. Si quieres ponerte en contacto conmigo escribemé a:

Última imagen en Flickr

Los últimos cuatro comentarios:




follow ktzar at http://twitter.com
Pimp MySpace.com Nedstat Basic - Free web site statistics