Parece ser que hoy en día existe una idolatración, al menos en España, hacia aquellos que han sufrido el golpe del terrorismo en sus propias carnes o en la de los familiares. No digo que esta gente no tenga que estar apoyada, con grupos de apoyo, etc…
Porque cualquier terrorismo debe ser dado de lado en apoyos y enfrentado de frente con las armas del diálogo y el conocimiento. Pero de ahí a dar carta blanca a las víctimas hay un largo trecho. Parece ser que, si no apoyas a “la” Asociación de Víctimas del Terrorismo estás en contra de ellos.

Y la gente que hace comparsa de esta idea, aunque sea de forma sutil, no tiene otro nombre que rastreros, así como otros calificativos. También hay otros que manipulan a las víctimas para ganarse el apoyo de ese grupo de “pobrecitas personas” a los que sempre hay que hacer caso. Y entre ellos hay muchas víctimas. Sí, ¡lo he dicho! Algunas víctimas son rastreras y utilizan su imagen idolatrada para hacer presión política; porque el ser víctima no te exime de poder ser cocinero, un cabrón, futbolista o incluso alguien feliz… Porque las víctimas, aunque muchos no lo crean, siguen siendo personas.
El presidente de la Asociación Catalana de Víctimas (ACVOT), Roberto Manrique, se ha desmarcado de la convocatoria y acusa a la AVT de utilizar los fondos de las víctimas para actos políticos como éste.
“Cuando uno se entera que se están fletando autobuses gratuitos para ir a la manifestación, resulta curioso para muchas víctimas que se enteran que sí hay recursos para que la gente que no es víctima vaya a Madrid, mientras que las víctimas se tienen que pagar los médicos, los abogados y psicólogos, sin recibir ni una sola ayuda de quien dice llevar la representación de las víctimas”.
A esto mismo me refería. Lo peor es que el 90% de las víctimas están politizadas a gusto de otros.
Leo en Libertad Digital que Aznar dijo ayer: “Con las víctimas siempre hay que estar. Sin ellas es la derrota segura”.
Pues muy señor mío, se me ocurren casi infinitas razones en las que no estaría del lado de las víctimas… Esto demuestra lo que decía: la teoría del “SIEMPRE” con las víctimas, que es que les manipulas y ahora, como son víctimas, el que no opine como ellos es poco menos que el demonio.
Ciertamente es un tema dificil, pero es que es impresionante.A mi lo que más me jode es la actitud de alguna de esta gente ,hablan como diciendote que tu estas en deuda con el, y como si tuvieran más criterio para hablar del terrorismo que ninguna otra persona. Por tener un tio que murió de un ataque al corazón no tengo ninguna autoridad para ponerle pegas al trabajo de de ningun cardiologo.