... porque los días y las noches se suceden
... pero no todos los amaneceres son iguales
Pauline en la playa - Lo que mejor se me da
@ 7/1/2007:8:24 pm
General, Música
Salta, saltamontes cocineros,
y entre tanto yo haciendo pucheros,
que es lo que mejor se me da,
que es lo que mejor se me da.

Y los chinitos haciendo su muralla,
y yo entre tanto aquí tumbada yo en la playa,
que es lo que mejor se me da,
que es lo que mejor se me da.

Cucarachas se montan una conga
y yo entre tanto pintando aquí la mona,
que es lo que mejor se me da,
que es lo que mejor se me da.

Trapecistas se la juegan en la pista,
y yo entre tanto haciéndome la lista,
que es lo que mejor se me da,
que es lo que mejor se me da.

De su disco Silabario…


Propósitos para el 2007
@ :7:58 pm
General, Madrid

Tengo ganas de tener tiempo libre e ir una tarde a pasear por el centro de Madrid en invierno tremendas. Tengo ganas de ver la exposición de dibujos de Escher en Plaza de Castilla, salir, e ir andando hasta Atocha; un paseo de horita y media… Con la radio puesta o en buena compañía; algo así.

Estoy muy cansado del cuatrimestre; mucha caña y pocas nueces. Tampoco hay muchos propósitos para este 2007, esperemos que surjan como las flores con el buen tiempo.

Me gusta mucho Madrid en invierno; bueno, pensándolo bien me gusta en invierno, en primavera, en verano y en otoño. No me gustaría vivir en un lugar donde no se notan casi los cambios de estación. Es como tener 4 ciudades en una; y nunca da pena que se acabe una estación porque sólo faltan 9 meses para que vuelva.

Y el paseo desde Plaza de Castilla hasta Atocha es precioso: el Bernabéu, que aunque no guste el fútbol es un gran edificio, la plaza de Colón, el Café Gijón, la Cibeles con los grandes edificios rodeándola, el bulebar del Paseo del Prado, el Jardín Botánico si aún es de día, … Y de Atocha a Callao callejeando y a casa :) Bueno, pensándolo bien, sí que hay un propósito para el 2007.


Espejismo marítimo
@ 5/1/2007:5:02 pm
General, Viajes

Este verano estuve un par de días con una amiga y sus amigos por la costa levantina. Recuerdo que yendo en coche, en el asiento de atrás, me fijé en la costa, en la vegetación. Cuando no estábamos en la costa miraba los pueblos a lo lejos y me acordé de cuando Andrés Hurtado, protagonista de “El Árbol de la Ciencia” de Pío Baroja, se iba un tiempo a un pueblo de Valencia a estar con su hermano pequeño.

Y de repente, quizás también por otras cosas, lo ví como un lugar puro, vivo, verdadero; a pesar de la especulación urbanística. Supongo que es fácil poner en un altar a las cosas que no se conocen en profundidad y me suele pasar a menudo con los lugares. De cuando en cuando dejo de ver Madrid con los ojos de un habitante más de aquí y lo veo “en modo turista”. Sí, Madrid también es maravilloso.

Pero a lo que iba, que me pierdo por otros derroteros; ese paisaje, la naturaleza cercana al mar, … Estuve tan sólo dos días y eso hizo que se me quedara en la mente como un sueño. Pues bien, hace un mes, en una reunión de trabajo, miré por la ventana y de repente ví eso mismo: mar, palmeras, ese color amarillo pálido de la tierra, la brumilla, … No era eso a lo que estaba mirando: era la sierra madrileña en un día de contaminación y niebla; y al mirar al infinito me imaginé el mar; y al ver los árboles me imaginé palmeras, y confundí la contaminación madrileña con la neblina alicantina…

No, no mentían las historias, los espejismos existen.


Tren vell, via nova
@ 2/1/2007:7:33 pm
General, Poesía
Vull veure’t com l’àngel que em recorda
que hi queden motius per seguir anant sota el sol,
vull viure’t com el àngel que et duu
cada matí fins el cel dins dels teus llençols.

Com un tren vell que marxa sense presa
i deixa que el cristall no sembli més un mirall,
i que puguem junts fer un autogovern d’entesa,
i que dormis com la nena somrient que vas ser temps fa.

I tot això dins un tren amb destinació desconeguda

Y en castellano:

Quiero verte como el ángel que me recuerda
que quedan motivos para seguir yendo bajo el sol,
quiero vivirte como el ángel que te lleva
cada mañana al cielo entre tus sábanas.

Como un tren viejo que va sin prisa
y deja que el cristal no sea más un espejo,
y que podamos juntos hacer un autogovern d’entesa,
y que duermas como la niña sonriente que fuiste tiempo ha.

Y todo esto en un tren sin destino conocido